El pasado verano, el base vasco Jon Peña se enfrentó a un importante dilema: ir o no ir a la CBA… Ésa era la cuestión. Finalmente, se decantó por vivir la experiencia de mudarse al archipiélago canario e ingresar en un centro de alto rendimiento, donde siempre tuvo claro que el objetivo era mejorar, mejorar y mejorar.

Jon Peña

Foto: José Juan Martín Domínguez

Ahora, plenamente integrado en lo deportivo, académico y social, echa la vista atrás y se alegra de aquella decisión, ya que “vine a la CBA para mejorar y he mejorado muchísimo, porque en Euskadi hay menos medios para ello; yo nunca le había dado importancia, por ejemplo, a gestos de técnica individual, como a la hora de fintar, y aquí los matizan mucho, al igual que nunca me había planteado entrenar a este nivel ni los fines de semana, pero ahora es lo más normal del mundo”, asegura.

En cualquier caso, Peña reconoce que sus inicios en Gran Canaria no fueron fáciles: “Cuando llegas a la CBA es súper duro, porque el volumen y la calidad de los entrenamientos no tiene nada que ver con lo que has hecho anteriormente, ya que son varias sesiones al día todos los días, pero cuando le coges el ritmo, estás más a gusto y empiezas a conocer a gente que también está aquí para lo mismo que tú”.

El director de juego bilbaíno milita en el CBA White que entrena Sergio Salesa y que “va muy bien, porque aún no conocemos la derrota, resolviendo con éxito los compromisos más importantes”, aunque remarca: “Si seguimos trabajando, podemos seguir creciendo”. 

Por si fuera poco, Jon Peña puede presumir de haber sido convocado, por partida doble, con el primer equipo de la Canarias Basketball Academy, con el que ha conseguido debutar en categoría profesional (Liga Adecco Plata) aún siendo junior: “La llamada de Pepe Carrión fue totalmente inesperada y, al principio, estaba asustadillo, pero el propio entrenador me dijo: ‘Oye, que sólo tienen un año más que tú y si te hemos llamado es porque puedes hacerlo’”.

En este sentido, su primer desplazamiento fue a Marín (Galicia), donde dispuso de 20 minutos en pista, y el segundo en su tierra, concretamente en Azpeitia: “Fue muy emocionante ver a mis padres en la grada y que me dijeran que estaban muy orgullosos de mí”.

“Nunca olvidaré esta experiencia”, agrega, al igual que señala como “una pasada” los viajes que ha realizado con la CBA: “He ido al Torneo de Pedrajas en Valladolid y a Estados Unidos, concretamente a California, donde te das cuenta que tu forma de jugar no es la única, que hay gente que juega, por ejemplo, más físico…”. “Todo el mundo debería hacer este viaje por lo menos una vez en la vida”, asevera.

Con respecto al futuro, Peña no se plantea “nada, porque prefiero vivir el día a día”, pero es consciente de que la Academia marca, abriendo un abanico de interesantes posibilidades que antes ni siquiera había valorado. Eso sí, lo que está claro es que quiere “seguir jugando a baloncesto y estudiar una carrera”. Tiempo al tiempo.