Como centro de alto rendimiento internacional, la Canarias Basketball Academy está acostumbrada a recibir jugadores de todas las partes del mundo. Sin embargo, hasta la 2014-2015 no había figurado entre sus filas ningún baloncestista mexicano durante toda una temporada, ya que sólo está registrada la incursión trimestral de Charly Zesati.

mexican five

Jorge Galindo, Diego Willis, Luis Ochoa, Simón Saleh y Luis Antonio Álvarez

En este sentido, y gracias al exitoso proyecto “200 mil estudiantes por México”, comandado por el periodista Enrique Garay, llegaron becados a la CBA dos promesas aztecas: Diego Willis (Hermosillo) y Luis Antonio Álvarez (Jalisco), hijos de ex jugadores de la selección absoluta de México.

Toño y Willis

Luis Antonio Álvarez y Diego Willis

Willis y Álvarez se integraron entonces en el equipo cadete de la CBA que participó en el pasado Campeonato de España por equipos, concluyendo una temporada exitosa, tanto en lo personal como en lo colectivo. A continuación, disputaron el FIBA Américas con su selección en Bahía Blanca (Argentina), acumulando con ello una nueva vivencia internacional.

Luis Ochoa

Luis Ochoa

La experiencia con los pioneros fue tan satisfactoria, que Garay ha seguido apostando este curso por la CBA, a la que se ha unido una nueva apuesta de futuro: Luis Ochoa, un ala-pívot formado en los Wildcats de Aguascalientes, que ya ha sido preseleccionado por el combinado canario que participará en el próximo Campeonato de España de selecciones autonómicas.

coke y toño

Jorge Galindo y Luis Antonio Álvarez

 Al igual que Ochoa, Jorge Galindo también ha sido convocado para esta cita, a pesar de ser cadete de primer año. Es más, a su corta edad, ya puede presumir de haber jugado en tres países diferentes: en México, con la Selección de Jalisco; en Estados Unidos, con el high school californiano “GBAcademy”; y en España, en la Academia grancanaria presidida por Rob Orellana.

Simón Saleh

Simón Saleh

Por último, el quinteto mexicano de la CBA lo completa Simón Saleh, un base del 2001 de D.F., que procede del Instituto Don Bosco. En su caso, fue su padre el que le sugirió inscribirse a la CBA, una oportunidad que aprovechó sin dudarlo y que califica como “la mejor experiencia de mi vida”.