Manute Bol siempre será recordado por haber sido uno de los jugadores más altos de la historia de la NBA, pues el pívot de Gogrial (1962-2010), que militó en Washington Bullets, Golden State Warriors, Philadelphia 76ers y Miami Heat, medía 2,30 m. y su especialidad, como es natural, eran los tapones. No en vano, sumó 397 (casi 5 de media por partido) como rookie.

 Moses Bol Bol en la residencia de la CBA

El carismático Bol pertenecía a la tribu de los ‘Dinka’, conocida por reunir a los más altos de Sudán. Con este apunte, no es de extrañar que su primo, Moses Bol Bol, a pesar de que aún está en etapa junior, mida 2,12 m., al igual que su hermana Achel, de 15 años, aunque ella no practica baloncesto “por tradición familiar”. 

Para Moses, Manute Bol no sólo es un referente en lo deportivo, sino un héroe que se volcó en apoyar su causa (“a los rebeldes del sur”) y a los que más lo necesitaban en Sudán. Según explica, siempre será recordado por “invertir en su pueblo y construir una escuela”, una prueba más de su espíritu solidario.

Moses Bol Bol

Moses Bol empezó en el deporte de la canasta hace dos años, cuando su primo, Deng Mayot (2,14 m.), que actualmente destaca en la cantera del Manresa, le animó a ello en el colegio. Entonces, el fútbol le llamaba más la atención, pero terminó enganchándose al basket “jugando en canchas callejeras, construidas por blancos, a las que en su momento también acudían Manute Bol y Luol Deng, ahora en los Miami Heat de la NBA”.

Después de dar los primeros pasos en este deporte en su ciudad, Wau, situada al este de Sudán del Sur y al costado oeste del río Jur, llegó a la Canarias Basketball Academy hace varios meses, convencido de que era la decisión acertada para “crecer como jugador, además de que iba a poder hablar en inglés y disfrutar de un bello lugar”.

En este sentido, ha mejorado considerablemente sus prestaciones como baloncestista, unos resultados que le animan a continuar así la próxima temporada e intentar ganarse el puesto en el junior de la CBA. Todo ello motivado por su objetivo a largo plazo de “conseguir una beca deportiva para estudiar en una universidad de Estados Unidos”, ya que tiene claro que quiere dedicarse a la criminología cuando cuelgue las botas.

Por último, el presidente de la CBA, Rob Orellana, opina de Moses que “es un jugador interesante, que prácticamente ha empezado de cero, pero que en sólo tres meses ha conseguido un nivel considerable, lo que provoca que pueda convertirse en un jugador muy importante de nuestro junior para la temporada que viene”, al tiempo que añade: “Además, tiene una buena ética de trabajo y un gran espíritu de sacrificio, por lo que si continúa trabajando así podrá ayudarnos bastante”.

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