Con el final de la temporada, llega el momento de las despedidas. Y en esta ocasión, toca decirle adiós a Eireann Palmer, la única chica que ha estado este curso en la residencia de la CBA.

 Eireann Palmer

 

Con su sempiterna sonrisa, Palmer ha aprovechado para hacer balance de su experiencia en un centro de alto rendimiento: “Este año ha sido durísimo, pero me ha servido para conocerme a mí misma. He mejorado bastante en lo deportivo, gracias a la cantidad y calidad de los entrenamientos. Tengo más confianza en mi tiro, me siento más fuerte y segura en la pista, y soy más efectiva”.

Por otro lado, la jugadora irlandesa ha hecho realidad su sueño, ya que ha sido admitida por la Universidad de Bristol para estudiar Medicina, lo que espera compaginar con el baloncesto: “Son mis dos pasiones y espero avanzar en ambas parcelas”.  

Por último, ha querido dar “las gracias a Rob (Orellana), a todo el staff técnico y administrativo, y a todos los jugadores”, al tiempo que ha añadido: “Agradezco a la CBA que me haya dado las mismas oportunidades que a los chicos y por hacerme una jugadora más fuerte, segura y habilidosa; sin duda, si te gusta mucho el baloncesto y quieres mejorar, éste es el sitio ideal para ello”.