El 8 de abril de 1975 nacía en Las Palmas de Gran Canaria Berni Hernández, el jugador que años más tarde, concretamente el 10 de septiembre de 1995, debutaría en la mejor liga de Europa con el equipo de su tierra, el C.B. Gran Canaria, frente al C.B. Murcia.

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Foto: José Juan Martín Domínguez

Nadie podía imaginar entonces que su etapa como baloncestista profesional se extendería, por el momento, dos décadas. Y es que viéndole jugar esta temporada con la Canarias Basketball Academy, se antoja complicado predecir su retirada.

“Siempre fue, y lo sigue siendo, un gran jugador de equipo”, declara Aíto García Reneses, que siempre que sus obligaciones se lo permiten, acude al Centro Insular de Deportes a ver a la CBA en Adecco Plata: “Todos los entrenadores queremos jugadores como él y dice mucho de su forma de ser que siga jugando a un buen nivel”, añade el técnico del Herbalife GC.

Durante su trayectoria deportiva, ha disputado trece campañas en la Liga ACB, repartidas entre Gran Canaria (1995-2001), Fuenlabrada (2001-2003), Alicante (2003-2007) y Manresa (2007-2008). En la 2ª división, en la que ha conseguido dos ascensos a la élite, ha jugado dos cursos, así como uno en Plata y dos en Liga EBA. También ha competido en la ULEB Cup y ha sido convocado con la selección española sub 22, tanto en el Europeo celebrado en Estambul (1996), donde consiguió la plata, como en el Mundial con sede en Melbourne (1997).

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Foto: José Juan Martín Domínguez

En estos momentos, Hernández puede presumir de ser el jugador más longevo del baloncesto profesional español. Hay otros dos de su generación en activo, pero nacieron después: Alberto Rodríguez (17/08/1975), del Xuven Cambados (Adecco Plata), y Diego Sánchez (26/12/1975), del Unión Financiera Baloncesto Oviedo (Adecco Oro). 

Berni Hernández: “Estoy encantado de ser el abuelo del basket español”

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El base grancanario afirma que siempre supo que su trayectoria deportiva sería larga, porque “mi idea era retirarme lo más tarde posible, porque disfruto entrenando y jugando”.

No obstante, esta temporada cuenta con un aliciente más: “Me encanta aconsejar y ayudar a los más jóvenes”, algo que corrobora su entrenador, Pepe Carrión: “Tenerlo en el equipo nos da una garantía, porque no sólo es un jugador importante por su calidad y conocimiento del juego, sino por la posición que ha tomado con respecto a sus compañeros (la mayoría ronda los 18 años), a los que siempre les digo, igual que ocurre con Roberto Guerra y Diego Quintana, que su presencia todos los días es como un Máster, porque los tres se implican, les aconsejan, les corrigen… y para mí, como entrenador, la verdad que es una ayuda importantísima”. 

En este sentido, Hernández considera que ha cumplido “con creces” con el objetivo formativo de la Academia que le encomendó su presidente, Rob Orellana, una teoría que confirman el joven base Pablo Martín (“Berni es un líder dentro y fuera de la pista, un ejemplo a seguir; listo en la cancha como el que más y generoso con los compañeros, enseñándonos a entender mejor el juego, a ver las ventajas y a saber leer los fallos de los rivales”) y el exterior Xabi Gómez: “Para mí es un amigo y, a pesar de su edad, es capaz de controlar el juego a la perfección. Es inteligente a la hora de jugar y cuenta con una sabiduría baloncestística que pocos tienen y la saben transmitir”.

Y tanto le ha gustado esta labor con las futuras promesas, que se plantea dedicarse específicamente a ello: “Me ha entrado el gusanillo de ser entrenador y hasta esta temporada no me había dado cuenta de ello”.

Tuit Óscar Alvarado

Por otro lado, para los otros dos veteranos de la primera plantilla de la CBA, Berni también fue un ídolo: “Desde pequeño me sentaba en la grada a verle jugar y disfrutaba muchísimo con él”, expone Diego Quintana, al tiempo que agrega: “Además, como también es base, yo siempre decía que algún día quería ser como él”.

Roberto Guerra, por su parte, opina igual que Quintana: “Tanto para mí como para el resto de jugadores de mi generación, Berni es un referente, un chico que salió de Salesianos y triunfó en el equipo de su tierra y fuera también. Es más, hizo temporadones. Yo tuve la suerte de compartir vestuario con él cuando llegué al primer equipo y, a partir de ahí, conservo una buena amistad con él”.

No en vano, Berni asegura que, a nivel personal, lo mejor que ha sacado de su profesión es que, “a día de hoy, mis mejores amigos siguen siendo mis compañeros de equipo durante mi etapa en categorías inferiores”, así como en lo deportivo, se queda “con los ascensos que conseguí a la ACB con el Gran Canaria y Lucentum, y la medalla de plata del europeo sub 22 con la selección española”.

El eterno nº4, dorsal que porta en honor de su referencia baloncestística, su hermana Patricia (diploma olímpico en Barcelona’92), seguirá dando guerra en la Adecco Plata con la CBA hasta que “el cuerpo aguante”, concluye, no sin antes recordar que “la juventud no se mide por los años, sino por el espíritu”. 

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Foto: José Juan Martín Domínguez